jueves, 31 de julio de 2014

Capitulo 12° (1/2)

Anteriormente:

–Victoria ¿puede ser que simplemente no seas tan sexy hasta para comer? –Me queje y ella me miro sin expresión alguna. Aunque sus labios reprimían una sonrisa, su mirada sobre la mía casi en un regaño… Oh aquí vamos de nuevo ¿Quién demonios manda Guerrero? Oh si… ¡Ella!
Suspiró con fuerza y respondió:

Continuación:

–¿Tenes turno esta tarde…? –Preguntó y asentí sin decirle que tenía que ir yo primero antes que Julián, por eso los mensajes. Sin más noté como poco a poco esos ojos caramelo de miel se iban oscureciendo… –¡Párate Marcos! –Me paré y ella me ofreció el camino hacia ¿La habitación? –Si Macos, la habitación… –Respondió sin haberle respondido.
Caminé por la habitación y ella venía detrás apurándome con chasquido de dedos, ¿Y el desayuno? ¡A QUIEN MIERDA LE IMPORTA! Estoy de acuerdo…
Llegamos a la habitación y de pronto dio un pequeño pisotón haciendo ruido con el taco. Me iba a dar vuelta y ella negó…
–Tch, tch, tch… Debes hacer las cosas cuando y como yo quiero y las ordene… –Se quejó tomando mi mano y pasándola por mi espalda desnuda, ella… Ella me estaba pasando mi mano por mi torso. –Sos hermoso Marcoss… Mi dulce Marcos Guerrero… –Gruñí al sentir como pasaba mi mano por mi hombro y se acercaba para besarlo. Sus ojos se encontraron con los míos… –Me estas volviendo loca Marcos… –Aseguró.
–Y vos a mi Victoria… Hace semanas que no duermo por ti… –Bajé la mirada algo intimidado y ella tomó ambas de mis muñecas presionando su cuerpo al mío… ¿Por qué no puedo tocarte…?
–¿El sexo oral está en tu diccionario verdad…? –Me sonreí divertido y asentí. –Bien… ¡Inténtalo! –Me ordenó y me acerqué a ella. –Tch, tch, tch… –Negó meciendo su cabeza. –La ropa me la saco yo Guerrero… No estás preparado para eso aún… –¡Mierda! ¿Cuándo voy a estarlo nena? ¿CUÁNDO?
Me tiró sobre la cama y su precioso rostro sombreó una preciosa sonrisa, su delicioso labio inferior se movió y ella lo comprimió con sus dientes levemente al momento en el que concentradamente desabrochaba su ropa y se deshacía de ella.
–No te imaginas lo que deseo hacerte eso Victoria… –Ella jadeó negó para responder…
–Si no fueses tan ansioso. Podrías… –Se sonrió. Me acerqué a ella y extendió sus ojos alertándose. Negué levantando las manos y ella negó.
–Confía en mi Victoria, ya entendí que no te agrada, solo… Dejame intentarlo y si fallo me golpeas… –Ella suspiró y luego de analizarme unos minutos, creo que logré ganarme su confianza… ¡NO LO ARRUINES IDIOTA! ¡No lo haré!
*Victoria*
Me estoy exponiendo… Lo estoy dejando acercarse… ¿CÓMO MIERDAS SUCEDIÓ ESO? No lo sé… Su mirada me inspira confianza. Claro, claro ¡y mi madre era la virgen María! ¿En qué demonios estoy pensando? Lo miré a los ojos aterrada y él bajó la mirada hacia mis ojos… Sus ojos obscuros, color chocolate amargo… Esos preciosos ojos.
–¡Baja esa mirada Guerrero! –Asintió y se acercó a la blusa. Alejó la tela de mi piel y comenzó a desprender cada botón. Botón por botón…
–¿SI QUÉ… MARCOSS? –Gruñí con frialdad, estaba excitada, enojada y… a la defensiva por si se le daba de perder la cabeza, arrancarme la ropa y tocarme el alma… No puede acercarse a mi corazón. Porque está aislado por lo que es… ¡Una mierda!
–No lo sé… –Me acerqué al bóxer, tiré de él y solté un bofetón en una de sus nalgas. Jadeó.
–Dijiste haber leído el contrato… –Negó tratando de concentrarse entre mi mano que acariciaba su vientre y mi voz –Me mentiste… –Murmuré, volvió a negar.
–Lo siento… –Volví a pegarle cuando miró a mis ojos,
–No te dejé que miraras ¿O sí? –Negó. Asentí y me salí de su alcance. La blusa se salió, sus manos comenzaron a temblar mientras se alejaba de mí y la sumisión que desprendía de cada poro me despertó de tanto trance de “adolescente enamoradiza” que llevaba e todo este tiempo abofeteando a la Dominatriz que Victoria Bandi solía ser… Vas a conocerme Guerrero, entonces así te irás y yo podré seguir con mi usual vida, así como la tuya… Y podrás ser feliz.
*Marcos*
–Mírame… –Dijo ella con la autoridad en su voz, e hice que nuestros ojos se encontraran. –Soy Dominatriz Marcos, tú eres de mi propiedad… ¿Entendes? –Tomó de mi cabello levantando mi cabeza. Nuestros ojos se conectaron –Sos mío, cuando, como, con que, con quien… Yo quiera, SOS MIO. –Acercó mi rostro al suyo. Tomó mi labio inferior entre sus dientes y presionó con fuerza. Gemí en su boca. –Y eso, te convierte en sumiso. Soy tu Mistress Victoria, así debes llamarme, cada vez que vas a decir algo, cada vez que vas a pedir algo, cada vez que respondes, que aceptas, que hablas ¿ETENDES IDIOTA? –Asentí. –¿SI QUE MARCOS? –Gritó. Suspiré y respondí en cuanto encontré mi voz…
–Si… Mistress Victoria. –¡Casi lo olvido! ¡MIERDA! ELLA DA MIEDO. Jamás tuve miedo a una mujer… ¡Esto no es normal! Esto no es bueno… ¡Claro que no lo es! Ah... ¿Volviste cobarde? Mi subconsciente me mira de reojo…
–Tienes que leer el contrato que casi firmas… –Se sonrió de costado. –¿ESCUCHASTE? –Gruño y asentí. Me volvió a golpear… Mmm esto va a doler luego…
–Si… Mistress Victoria… –¡Mierda! Casi lo olvido otra vez. Ella negó y volvió a golpearme, esta vez sobre la espalda.
–No titubees al hablarme, ¡Encuentra tus bolas y sé hombre! ¡Me molesta eso! –Se quejó. Ella quiere seguridad, puedo hacerlo…
–Si Mistress Victoria –Por fin dije sonando como un soldado. Ella asintió y se levantó de la cama, am… Ella caminó con ese pantalón negro, me dejó ver mover esas caderas que lleva, es tan sexy, caliente, me había golpeado y yo seguía ahí…
–Ahora, vas a hacerme perder mi amado tiempo y vas a tomarte diez minutos para leer ese Contrato… Pero, lo vas a hacer en voz alta, para que entiendas y en cuanto te equivoques, vas a sentir lo que es bueno… ¿Estamos de acuerdo? –Asentí casi olvidándolo.
–Si Mistress Victoria. –Acepté al fin. Ella reajustó esa blusa y salió por la habitación. ¡MIERDA SANTA! Ella… ¿Me castigó? ¿El contrato? No quiero leerlo, ya puedo imaginarlo…
Tardó unos cinco minutos en volver a la habitación en donde yo estaba sentado sobre la cama. Solo miré mis manos como un idiota… ¿Por qué simplemente no me voy? ¡Por ella!
Tiró el contrato en el medio de la cama ¡Ella me estaba tratando como una animal! Esto no es bueno, me va a lastimar, lo se… Bajé la vista sentado en la cama. Me sentía, frustrado…
–Ahora, que ya entendiste cómo es esto, te puedo contar que tienes la última oportunidad para salir corriendo como un gay. Pero primero vas a leer el contrato. –Levanté la mano tratando de hacerla entender que quería hablar. Ella jadeo con disgusto y gruñó. –¿Alumno Guerrero? No soy tu maldita maestra de Primaria Guerrero... ¡Dilo ya! –Gruñó.
–¿Qué fue lo que firme anteriormente entonces? –Suspiré esperando por lo que puede llegar a pasar… Todo era posible.
–Un contrato era si… Pero de Confidencialidad... ¿No era que lo sabías? –Asentí. Se acercó con las piernas desnudas, no vi más ya que no podía subir la mirada. –Mírame Marcos… –La miré y sus hermosos ojos estaban comprimiendo los míos. Volví a bajar la mirada y ella gruñó. –¡Que me mires! –Se quejó y dio en mi espalda con ¿Un palo? ¿Una vara? No lo había visto en su mano…
–¡Mierda! –Murmuré y ella volvió a hacerlo.
–¿Qué modales? –Se quejó. Jadee.
–Lo siento Mistress Victoria… –Terminé. Ella sonrió lo puede ver y solo pasó su mano por mi espalda. Besó en donde ardía y sentí el hormigueo por allí.
–Estas disculpado… –Tomó el Contrato en sus manos y lo dejó descansar sobre mis piernas. Tomó mi cuello sobre la barbilla y elevó mi vista hacia ella, no la miré.
–Mírame. –Susurró. La miré y ella señaló el contrato con sus ojos algo cómica. Lo tomé entre mis manos y cuando estaba por comenzar a leer, ella presionó mis labios. –En cuento te distraigas, te pares o cualquier estupidez, voy a castigarte… –Asentí. Negó.
–Si Mistress VictoriAA! –Me quejé. Ella volvió a pegarme con el objeto duro.
–¡Presta atención! –Se quejó y pasó la ahora vista vara por el contrato ordenando que lo leyera.
– CONTRATO.
A día___________ de 2014 («fecha de inicio»)
ENTRE:
LA SRA. VICTORIA BANDI, con domicilio en Avenida del Puerto 240, Piso 15, Tigre, Gran Buenos Aires.
(«la Ama»)
Y EL SR. MARCOS GUERRERO, con domicilio en Carlos Pellegrini 173 Apartamento 7B, Buenos Aires, Capital Federal.
(«el Sumiso») CONTRATO. –¿Cómo mierda sabe en donde vivo? Sentí la vara en un brazo ¡CARAJO!
– LAS PARTES ACUERDAN LO SIGUIENTE:

1. Los puntos siguientes son los términos de un contrato vinculante entre la Ama y el Sumiso.

TÉRMINOS FUNDAMENTALES:

2. El propósito fundamental de este contrato es permitir que el Sumiso explore su sensualidad y sus límites de forma segura, con el debido respeto y miramiento por sus necesidades, sus límites y su bienestar… –Ella posó la vara sobre mis labios haciéndome callar y habló:
–¿Entendiste entonces? –Asentí para terminar:
–Si Mistress Victoria. –Pasó la vara sobre mi cuello y lo golpeteó diciendo que siguiera.
–3. La Ama y el Sumiso acuerdan y admiten que todo lo que suceda bajo los términos de este contrato será consensuado y confidencial, y estará sujeto a los límites acordados y a los procedimientos de seguridad que se contemplan en este contrato. Pueden añadirse límites y procedimientos de seguridad adicionales.

4. La Ama y el Sumiso garantizan que no padecen infecciones sexuales ni enfermedades graves, incluyendo VIH, herpes y hepatitis, entre otras. Si durante la vigencia del contrato (como se define abajo) o de cualquier ampliación del mismo una de las partes es diagnosticada o tiene conocimiento de padecer alguna de estas enfermedades, se compromete a informar a la otra inmediatamente y en todo caso antes de que se produzca cualquier tipo de contacto entre las partes.

5. Es preciso cumplir las garantías y los acuerdos anteriormente mencionados (y todo límite y procedimiento de seguridad adicional acordado en la cláusula 3). Toda infracción invalidará este contrato con carácter inmediato, y ambas partes aceptan asumir totalmente ante la otra las consecuencias de la infracción.

6. Todos los puntos de este contrato deben leerse e interpretarse a la luz del propósito y los términos fundamentales establecidos en las cláusulas 2-5. 3. La Ama y el Sumiso acuerdan y admiten que todo lo que suceda bajo los términos de este contrato será consensuado y confidencial, y estará sujeto a los límites acordados y a los procedimientos de seguridad que se contemplan en este contrato. Pueden añadirse límites y procedimientos de seguridad adicionales. –Noté que comenzó a sacar esa blusa nuevamente y negó.
–No te distraigas, estoy contando tus fallas, son dos… –¿Dos? ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Por qué?
– FUNCIONES:

7. La Ama será responsable del bienestar y del entrenamiento, la orientación y la disciplina del Sumiso. Decidirá el tipo de entrenamiento, la orientación y la disciplina, y el momento y el lugar de administrarlos, atendiendo a los términos acordados, los límites y los procedimientos de seguridad establecidos en este contrato o añadidos en la cláusula 3.

8. Si en algún momento la Ama no mantiene los términos acordados, los límites y los procedimientos de seguridad establecidos en este contrato o añadidos en la cláusula 3, el Sumiso tiene derecho a finalizar este contrato inmediatamente y a abandonar su servicio a la Ama sin previo aviso.

9. Atendiendo a esta condición y a las cláusulas 2-5, el Sumiso tiene que obedecer en todo a la Ama. Atendiendo a los términos acordados, los límites y los procedimientos de seguridad establecidos en este contrato o añadidos en la cláusula 3, debe ofrecer a la Ama, sin preguntar ni dudar, todo el placer que esta le exija, y debe aceptar, sin preguntar ni dudar, el entrenamiento, la orientación y la disciplina en todas sus formas… –¡Mierda! Ella hace y es… prácticamente… TODO. Y ¿Yo? Ah… sí. ¡NADA!
–Prosigue… –Susurró mientras jugaba con su cabello. Su ropa interior era negra y lisa, seda o satén, quien sabe…
– INICIO Y VIGENCIA:

10. La Ama y el Sumiso firman este contrato en la fecha de inicio, conscientes de su naturaleza y comprometiéndose a acatar sus condiciones sin excepción.

11. Este contrato será efectivo durante un periodo de tres meses desde la fecha de inicio («vigencia del contrato»). Al expirar la vigencia, las partes comentarán si este contrato y lo dispuesto por ellos en el mismo son satisfactorios y si se han satisfecho las necesidades de cada parte. Ambas partes pueden proponer ampliar el contrato y ajustar los términos o los acuerdos que en él se establecen. Si no se llega a un acuerdo para ampliarlo, este contrato concluirá y ambas partes serán libres para seguir su vida por separado.

DISPONIBILIDAD:

12. El Sumiso estará disponible para la Ama desde el viernes por la noche hasta el domingo por la tarde, todas las semanas durante la vigencia del contrato, a horas a especificar por la Ama («horas asignadas»). Pueden acordarse mutuamente más horas asignadas adicionales.

13. La Ama se reserva el derecho a rechazar el servicio del Sumiso en cualquier momento y por las razones que sean. El Sumiso puede solicitar su liberación en cualquier momento, liberación que quedará a criterio de la Ama y estará exclusivamente sujeta a los derechos del Sumiso contemplados en las cláusulas 2-5 y 8.

UBICACIÓN:

14. El Sumiso estará disponible a las horas asignadas y a las horas adicionales en los lugares que determine la Ama. La Ama correrá con todos los costes de viaje en los que incurra el Sumiso con este fin.

PRESTACIÓN DE SERVICIOS:

15. Las dos partes han discutido y acordado las siguientes prestaciones de servicios, y ambas deberán cumplirlas durante la vigencia del contrato. Ambas partes aceptan que pueden surgir cuestiones no contempladas en los términos de este contrato ni en la prestación de servicios, y que determinadas cuestiones podrán renegociarse. En estas circunstancias, podrán proponerse cláusulas adicionales a modo de enmienda. Ambas partes deberán acordar, redactar y firmar toda cláusula adicional o enmienda, que estará sujeta a los términos fundamentales establecidos en las cláusulas 2-5. –La observé nuevamente de reojo, gemí, estaba tocando sus labios.
–Ya vas cinco.. –¡Mierda!
– AMA:

15.1. La Ama debe priorizar en todo momento la salud y la seguridad del Sumiso. La Ama en ningún momento exigirá, solicitará, permitirá ni pedirá al Sumiso que participe en las actividades detalladas en el Apéndice 2 o en toda actividad que cualquiera de las dos partes considere insegura. La Ama no llevará a cabo, ni permitirá que se lleve a cabo, ninguna actividad que pueda herir gravemente al Sumiso o poner en peligro su vida. Los restantes subapartados de esta cláusula 15 deben leerse atendiendo a esta condición y a los acuerdos fundamentales de las cláusulas 2-5.

15.2. La Ama acepta el control, el dominio y la disciplina del Sumiso durante la vigencia del contrato. La Ama puede utilizar el cuerpo del Sumiso en cualquier momento durante las horas asignadas, o en horas adicionales acordadas, de la manera que considere oportuno, en el sexo o en cualquier otro ámbito.

15.3. La Ama ofrecerá al Sumiso el entrenamiento y la orientación necesarios para servir adecuadamente a la Ama.

15.4. La Ama mantendrá un entorno estable y seguro en el que el Sumiso pueda llevar a cabo sus obligaciones para servir a la Ama.

15.5. La Ama puede disciplinar al Sumiso cuanto sea necesario para asegurarse de que el Sumiso entiende totalmente su papel de sumisión a la Ama y para desalentar conductas inaceptables. La Ama puede azotar, zurrar, dar latigazos y castigar físicamente al Sumiso si lo considera oportuno por motivos de disciplina, por placer o por cualquier otra razón, que no está obligada a exponer.

15.6. En el entrenamiento y en la administración de disciplina, la Ama garantizará que no queden marcas en el cuerpo del Sumiso ni heridas que exijan atención médica.


15.7. En el entrenamiento y en la administración de disciplina, la Ama garantizará que la disciplina y los instrumentos utilizados para administrarla sean seguros, no los utilizará de manera que provoquen daños serios y en ningún caso podrá traspasar los límites establecidos y detallados en este contrato.

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