Anteriormente:
Ingresé en la casa sonriendo y abrí la puerta. Julián se encontraba en
casa ¿Qué sucedió con el turno?
Continuación:
–Marcos hermano. ¿Qué hay con la Reina Bandi? –Negué. Si supieras hermano…
–Todo bien… ¿Qué haces acá? –Negó mientras tragaba su trago de cerveza.
–Renuncié por los dos Marcos. Somos empresarios ahora, nos mudaremos a Tigre lo
más pronto posible. –Tragué saliva sin entender… ¿AIPS Era de nosotros al fin?
– Sí. Es lo que piensas. ¡Somos dueños de la imprenta y tu hermano, eres mi
Contador! –Abrí los ojos enormes y sonreí.
–¿Estás seguro viejo? –Asintió.
–Victoria sería mi jefa, hasta que terminemos de pagarle. Somos socios
hermano. –Dijo levantándose y dándome un abrazo. Lo abracé y ambos nos reímos.
–Que buena noticia, no más desvelos. –Dije asintió.
–Sí. Como Almendra no llegó al final, lo sabes. –Asentí, al final su
hermana no llegó ese día. Ella decidió ir a ver a su madre. –Entonces, luego de
que nos mudemos y comencemos con nuestro emprendimiento, iré a ver a mi madre a
Italia ¿Estás de acuerdo en quedarte ir a cargo? Es que, Almendra me espera
allá… –Preguntó. La madre de Julián estuvo algo descompuesta y él ha estado muy
preocupado por ella.
–Por supuesto ni te preocupes. Puedo manejar a la jefa de mi Jefe. –Este
me sonrió y me pegó en el hombro.
–¿Qué hay con ella eh? ¿Es buena haciéndolo? –Me puse serio y este rió.
–Es un chiste, sabes que salgo con la hermana. Y… Le propondré matrimonio.
–Extendí los ojos en sorpresa.
–¿Enserio hermano? –Asintió aún sin ni siquiera él creerlo.
–No puedo pasar ni medio segundo más sin ella ¿Sabes? Ella es increíble
y ya no me imagino ni un solo momento de mi vida si no está junto a mí. La amo.
–Lo entiendo perfectamente. Lástima que no tengo la misma suerte que vos…
–Lo entiendo. –Asintió.
–¿Y vos? Te pegó duro la Reina Bandi también… –Sonreí.
–Voy a decirle que le dices así un día. Así te preguntará si es cierto
en la cara y te mearas en los pantalones frente a ella. –Negó.
–No serás capas. Además, no es que le tenga miedo ni nada de eso. Viste
la mujer como es, es rara y muy intimidante. Conmigo no puede. Pero le mantengo
el respeto que se merece al ser tan importante para nuestro futuro en el mundo
empresarial. –Asentí. –Debo decir que me sorprendió. Juraba que era lesbiana.
Por cómo se comportaba y por cómo reaccionan las mujeres bajo su mirada y sus
órdenes. La primera vez que fui, ella me atendió y las empleadas se ponían tan
tensas a su lado. Pero, parece que me equivoqué… –Dijo y entendí. Ella es así,
yo también vi como las empleadas se tensaban con solo escucharla. Victoria es
así… Dominante… ¡No pienses en eso! Mejor…
–¿Qué tal la pasaron? ¿Es tan perra como Natacha? –Rió con gracia. Reí
junto a él.
–Yo puedo asegurarte hermano, que jamás tuve tan buen sexo en toda mi
vida… –Julián se sorprendió con mi respuesta.
–Increíble. ¿No era virgen? –Reímos. Negué. ¡Al contrario! ¡Ella me hace
sentir virgen a su lado!
–No nada que ver. Es tan buena o mejor que yo… –¡Es mucho mejor que yo!
Asintió.
–Me alegra viejo. Pero fíjate que esto no nos complique la vida. No la
hagas enojar Marcos, tiene cara de jodida… –Asentí.
–Todo va a estar bien, lo aseguro. –Sonreí.
–¡Tomemos una cerveza! –“El sumiso
no ingerirá alcohol…” ¡Si ella no está aquí! No lo sabrá…
Llegamos a la cocina y cuando ya tengo mi cerveza en mis manos, pregunto:
–¿Cuándo le pedirás matrimonio? –Este sonrió, termino de tragar y
respondió.
–Am, mañana. En la cena familiar que hacen con la familia. Victoria
estará allí, ¿Acaso no te lo dijo? Pensé que ella te llevaría… –Negué algo
desconforme para luego mirarlo.
–Apenas la conozco hace unas semanas. Y en cuanto a nosotros no somos
más que dos que se están conociendo y cogen. –Dije bruscamente. Realmente me
enojaba que ella no me dijera eso. Pero, tiene razón. “Prefiero mantener a mi familia al margen de mi vida personal” Ella
lo dijo. Negué y seguimos charlando de otras cosas.
~~~
Mi madre, Isabel Fontana es una mujer muy increíble cuando quiere.
Ella no es la mujer que lleva mi sangre, porque ella no es quien me dio
a luz, pero es con quien me dejo a cargo mi verdadera madre antes de morir. Mi
madre biológica murió cuando me dio a luz, ella sabía que iba a suceder y me
dejó con Isabel.
Pero aunque no llevo su sangre, hay muchas cosas que llevo de ella y que
hago como ella. Mi expresión con los ojos hacia arriba, entrelazar los dedos de
los nervios. Es como si realmente lo fuese.
–¿Hasta allá? ¿A Ushuaia? –Pregunté. Mi madre va a casarse por segunda y
según ella Última vez.
–Marcos hijo, mi amor… Te necesito aquí, ahora. –Bueno, en una semana.
Me voy de la capital hacia Tigre el próximo sábado. Estamos a martes… Mi Mistress… ¡Mierda! ¿Qué le diré a Victoria?
–Yo también tengo mis compromisos mamá. Comienzo con el emprendimiento
recién en la semana próxima. No puedo abandonar todo así. –Ella suspiró con
fuerza.
–¿Quién es ella Guerrero? –¿Ella? ¿Quién ella? Ah sí… ¡ELLA! Mi madre es muy inteligente.
–No es por eso mamá, lo sabes… Vos estas por encima de todo. –Bufó con
frustración y se quejó:
–Marcos, no soy idiota. No vienes porque estas en un compromiso. Julián
jamás se opondría a que vinieras a mi casamiento. Realmente te necesito acá.
–Se quejó. Caminé hacia la ventana y noté que un auto paraba frente a mi casa.
Abro la boca sin creer… ¿Victoria?
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