Continuación:
Caminé hacia la ventana y noté que un auto paraba frente a mi casa. Abro
la boca sin creer… ¿Victoria?
–Mamá… –Me puse nervioso ¿Qué hace
ella aquí? –Voy a hacer lo posible, ¿estamos de acuerdo? El sábado trataré
de estar ahí. –Suspiró con fuerza, estaba desconforme. –Por favor mamá… –El
timbre sonó. ¡Mierda!
–¡Timbre! Es ella. Ábrele, e invítala si así lo deseas. –Asentí,
realmente no puedo subestimar a mi madre.
–Está bien, lo hablaré con ella. Nos vemos pronto madre. –Abrí la puerta
y una fresca Victoria me hizo suspirar. Estaba casual e informal. Llevaba jeans
negros, una campera de cuero y vans negras... ¿VANS? Ella… Era más baja de lo
que suele ser. Parece una adolescente, hermosa, sexy…
–Te amo Marcos, nos vemos el jueves en la entrega de diplomas, espero
poder traerte como lo deseo. Cuídate mi cielo. –Asiento algo sorprendido y
Victoria sonríe.
–Si claro, también te quiero mamá, hasta el jueves. Chau. –Cuelgo rápidamente
y una Victoria con suavidad posa una mano en mi hombro. Mira a mis ojos al
instante en el que me da un pequeño casto beso en los labios. Luego se aleja a
su lugar y me mira expectante. –Victoria… –Suspiro.
–Marcos… Buenas tardes. Sé que no estaba en los planes. Pero en mi casa,
hacen una cena familiar y mi padre me llamó, obligándome a prometerle que
estarías ahí esta noche… ¿Qué dices? –¿Ella me pregunta? ¿A mí lo que yo quiero? ¿Estás
bien Victoria Bandi? La miro con expresión de sorpresa y ella sonríe con
diversión. ¿Esto la divierte…?
–¿Esta sorprendido Guerrero? –Asiento. Me gusta Mistress Divertida… Suena bien…
–Yo… Um, no lo sé Victoria… ¿Eso es lo que quieres? –Me tensé, mierda.
Hoy Julián pedirá la mano de Natacha y va a proponerle casamiento. Debería ir.
–Si Marcos, es que, mi padre dice que hoy será una noche importante, no
lo entiendo aún. Natacha dice que Julián estuvo raro últimamente… ¿Algo para
decirme Guerrero? –Negué. No puedo decirle esto, sé que me costará caro, le
estoy mintiendo. –Bueno, entonces ¿qué
dices? ¿Vienes conmigo a la cena a la que fuiste invitado por mi padre o no?
–Sonreí y ella devolvió la sonrisa. Realmente se ve más joven hoy con esa ropa.
–Si nena, voy contigo. Pero debo cambiarme la ropa ¿No te parece? –Ella
sonrió negando.
–Incluso vayas como sea te vas a ver bien Marcos… –Ella sonrió. Me
sonrojé ¡YO! Parezco una niña. Miró con atención la casa y creo que olvidé mis
estúpidos modales.
–Perdón, pasa. –Me hice a un lado de la casa y ella ingresó con su
mirada inexpresiva muy Mistress. –Sabes que no tardo. –Aseguré.
–Tomate el tiempo que necesites. –Parezco una mujer. Me pongo nervioso,
sintiendo como presiona con su mirada glacial. ¿No sé cómo mierdas logra eso en
mí? Aun no lo entiendo…
Luego de unos minutos, llego a la habitación y la encuentro observando
el estante. Hay muchas cosas que están empacadas en cajas de cartón; pero aún
los adornos y las fotos que se encuentran sobre el mueble junto a la puerta
están.
Ella mantiene firmemente una foto mía y de Julián en la playa, recuerdo
esa, fue de hace unos años atrás, en las vacaciones de verano pasadas cuando
fuimos a pescar. Me sonreí al ver que ella hacia igual.
–¿Entretenida? –Pregunto y ella mira hacia mí. Coloca la foto en su
lugar y se allega a mí. Me analiza de arriba abajo con la mirada y asiente. –¿Si
lo estás? –Niega.
–Te ves maravilloso. –Sonrío. No era tan así, solo llevaba unos jeans
azules y una camisa negra. No es nada de otro mundo nena…
–Bueno, debo admitir que adoro como te quedan esas zapatillas. Se ven
muy cómodas ¿Verdad? –Frunció los hombros.
–Solo las encontré y decidí darle un respiro a mis pies. Mañana tengo un
día muy agitado Sr. Guerrero, necesito de mis pies más que nunca. –Me sonrío,
ella está de un humor excelente hoy. –¿Nos podemos retirar? –Pregunta
interrumpiendo mis pensamientos.
–Por supuesto. –Consiento. Ella toma mi mano con firmeza y camina conmigo
hacia la enorme camioneta negra Kia
estacionada en la puerta. Roberto se asoma a querer abrir la puerta para ella,
le niego. –¡Yo lo hare! –Este mira a Victoria quien le asiente entonces ingresa
nuevamente al auto.
Abro la puerta para Victoria y ella ingresa con gracia y delicadeza.
Rodeo el auto e ingreso a su lado...
CONTINUARÁ...