sábado, 9 de agosto de 2014

Capitulo 16° (2/2)

Continuación

Caminé hacia la ventana y noté que un auto paraba frente a mi casa. Abro la boca sin creer… ¿Victoria?
–Mamá… –Me puse nervioso ¿Qué hace ella aquí? –Voy a hacer lo posible, ¿estamos de acuerdo? El sábado trataré de estar ahí. –Suspiró con fuerza, estaba desconforme. –Por favor mamá… –El timbre sonó. ¡Mierda!
–¡Timbre! Es ella. Ábrele, e invítala si así lo deseas. –Asentí, realmente no puedo subestimar a mi madre.
–Está bien, lo hablaré con ella. Nos vemos pronto madre. –Abrí la puerta y una fresca Victoria me hizo suspirar. Estaba casual e informal. Llevaba jeans negros, una campera de cuero y vans negras... ¿VANS? Ella… Era más baja de lo que suele ser. Parece una adolescente, hermosa, sexy…
–Te amo Marcos, nos vemos el jueves en la entrega de diplomas, espero poder traerte como lo deseo. Cuídate mi cielo. –Asiento algo sorprendido y Victoria sonríe.
–Si claro, también te quiero mamá, hasta el jueves. Chau. –Cuelgo rápidamente y una Victoria con suavidad posa una mano en mi hombro. Mira a mis ojos al instante en el que me da un pequeño casto beso en los labios. Luego se aleja a su lugar y me mira expectante. –Victoria… –Suspiro.
–Marcos… Buenas tardes. Sé que no estaba en los planes. Pero en mi casa, hacen una cena familiar y mi padre me llamó, obligándome a prometerle que estarías ahí esta noche… ¿Qué dices? –¿Ella me pregunta? ¿A mí lo que yo quiero? ¿Estás bien Victoria Bandi? La miro con expresión de sorpresa y ella sonríe con diversión. ¿Esto la divierte…?
–¿Esta sorprendido Guerrero? –Asiento. Me gusta Mistress Divertida… Suena bien…
–Yo… Um, no lo sé Victoria… ¿Eso es lo que quieres? –Me tensé, mierda. Hoy Julián pedirá la mano de Natacha y va a proponerle casamiento. Debería ir.
–Si Marcos, es que, mi padre dice que hoy será una noche importante, no lo entiendo aún. Natacha dice que Julián estuvo raro últimamente… ¿Algo para decirme Guerrero? –Negué. No puedo decirle esto, sé que me costará caro, le estoy mintiendo.  –Bueno, entonces ¿qué dices? ¿Vienes conmigo a la cena a la que fuiste invitado por mi padre o no? –Sonreí y ella devolvió la sonrisa. Realmente se ve más joven hoy con esa ropa.
–Si nena, voy contigo. Pero debo cambiarme la ropa ¿No te parece? –Ella sonrió negando.
–Incluso vayas como sea te vas a ver bien Marcos… –Ella sonrió. Me sonrojé ¡YO! Parezco una niña. Miró con atención la casa y creo que olvidé mis estúpidos modales.
–Perdón, pasa. –Me hice a un lado de la casa y ella ingresó con su mirada inexpresiva muy Mistress. –Sabes que no tardo. –Aseguré.
–Tomate el tiempo que necesites. –Parezco una mujer. Me pongo nervioso, sintiendo como presiona con su mirada glacial. ¿No sé cómo mierdas logra eso en mí? Aun no lo entiendo…
Luego de unos minutos, llego a la habitación y la encuentro observando el estante. Hay muchas cosas que están empacadas en cajas de cartón; pero aún los adornos y las fotos que se encuentran sobre el mueble junto a la puerta están.
Ella mantiene firmemente una foto mía y de Julián en la playa, recuerdo esa, fue de hace unos años atrás, en las vacaciones de verano pasadas cuando fuimos a pescar. Me sonreí al ver que ella hacia igual.
–¿Entretenida? –Pregunto y ella mira hacia mí. Coloca la foto en su lugar y se allega a mí. Me analiza de arriba abajo con la mirada y asiente. –¿Si lo estás? –Niega.
–Te ves maravilloso. –Sonrío. No era tan así, solo llevaba unos jeans azules y una camisa negra. No es nada de otro mundo nena…
–Bueno, debo admitir que adoro como te quedan esas zapatillas. Se ven muy cómodas ¿Verdad? –Frunció los hombros.
–Solo las encontré y decidí darle un respiro a mis pies. Mañana tengo un día muy agitado Sr. Guerrero, necesito de mis pies más que nunca. –Me sonrío, ella está de un humor excelente hoy. –¿Nos podemos retirar? –Pregunta interrumpiendo mis pensamientos.
–Por supuesto. –Consiento. Ella toma mi mano con firmeza y camina conmigo hacia la enorme camioneta negra Kia estacionada en la puerta. Roberto se asoma a querer abrir la puerta para ella, le niego. –¡Yo lo hare! –Este mira a Victoria quien le asiente entonces ingresa nuevamente al auto.

Abro la puerta para Victoria y ella ingresa con gracia y delicadeza. Rodeo el auto e ingreso a su lado...

CONTINUARÁ... 

Capitulo 15° (1/2)

Anteriormente:

Ingresé en la casa sonriendo y abrí la puerta. Julián se encontraba en casa ¿Qué sucedió con el turno?

Continuación:

–Marcos hermano. ¿Qué hay con la Reina Bandi? –Negué. Si supieras hermano…
–Todo bien… ¿Qué haces acá? –Negó mientras tragaba su trago de cerveza. –Renuncié por los dos Marcos. Somos empresarios ahora, nos mudaremos a Tigre lo más pronto posible. –Tragué saliva sin entender… ¿AIPS Era de nosotros al fin? – Sí. Es lo que piensas. ¡Somos dueños de la imprenta y tu hermano, eres mi Contador! –Abrí los ojos enormes y sonreí.
–¿Estás seguro viejo? –Asintió.
–Victoria sería mi jefa, hasta que terminemos de pagarle. Somos socios hermano. –Dijo levantándose y dándome un abrazo. Lo abracé y ambos nos reímos.
–Que buena noticia, no más desvelos. –Dije asintió.
–Sí. Como Almendra no llegó al final, lo sabes. –Asentí, al final su hermana no llegó ese día. Ella decidió ir a ver a su madre. –Entonces, luego de que nos mudemos y comencemos con nuestro emprendimiento, iré a ver a mi madre a Italia ¿Estás de acuerdo en quedarte ir a cargo? Es que, Almendra me espera allá… –Preguntó. La madre de Julián estuvo algo descompuesta y él ha estado muy preocupado por ella.
–Por supuesto ni te preocupes. Puedo manejar a la jefa de mi Jefe. –Este me sonrió y me pegó en el hombro.
–¿Qué hay con ella eh? ¿Es buena haciéndolo? –Me puse serio y este rió. –Es un chiste, sabes que salgo con la hermana. Y… Le propondré matrimonio. –Extendí los ojos en sorpresa.
–¿Enserio hermano? –Asintió aún sin ni siquiera él creerlo.
–No puedo pasar ni medio segundo más sin ella ¿Sabes? Ella es increíble y ya no me imagino ni un solo momento de mi vida si no está junto a mí. La amo. –Lo entiendo perfectamente. Lástima que no tengo la misma suerte que vos…
–Lo entiendo. –Asintió.
–¿Y vos? Te pegó duro la Reina Bandi también… –Sonreí.
–Voy a decirle que le dices así un día. Así te preguntará si es cierto en la cara y te mearas en los pantalones frente a ella. –Negó.
–No serás capas. Además, no es que le tenga miedo ni nada de eso. Viste la mujer como es, es rara y muy intimidante. Conmigo no puede. Pero le mantengo el respeto que se merece al ser tan importante para nuestro futuro en el mundo empresarial. –Asentí. –Debo decir que me sorprendió. Juraba que era lesbiana. Por cómo se comportaba y por cómo reaccionan las mujeres bajo su mirada y sus órdenes. La primera vez que fui, ella me atendió y las empleadas se ponían tan tensas a su lado. Pero, parece que me equivoqué… –Dijo y entendí. Ella es así, yo también vi como las empleadas se tensaban con solo escucharla. Victoria es así… Dominante… ¡No pienses en eso! Mejor…
–¿Qué tal la pasaron? ¿Es tan perra como Natacha? –Rió con gracia. Reí junto a él.
–Yo puedo asegurarte hermano, que jamás tuve tan buen sexo en toda mi vida… –Julián se sorprendió con mi respuesta.
–Increíble. ¿No era virgen? –Reímos. Negué. ¡Al contrario! ¡Ella me hace sentir virgen a su lado!
–No nada que ver. Es tan buena o mejor que yo… –¡Es mucho mejor que yo! Asintió.
–Me alegra viejo. Pero fíjate que esto no nos complique la vida. No la hagas enojar Marcos, tiene cara de jodida… –Asentí.
–Todo va a estar bien, lo aseguro. –Sonreí.
–¡Tomemos una cerveza! –“El sumiso no ingerirá alcohol…” ¡Si ella no está aquí! No lo sabrá…
Llegamos a la cocina y cuando ya tengo mi cerveza en mis manos, pregunto:
–¿Cuándo le pedirás matrimonio? –Este sonrió, termino de tragar y respondió.
–Am, mañana. En la cena familiar que hacen con la familia. Victoria estará allí, ¿Acaso no te lo dijo? Pensé que ella te llevaría… –Negué algo desconforme para luego mirarlo.
–Apenas la conozco hace unas semanas. Y en cuanto a nosotros no somos más que dos que se están conociendo y cogen. –Dije bruscamente. Realmente me enojaba que ella no me dijera eso. Pero, tiene razón. “Prefiero mantener a mi familia al margen de mi vida personal” Ella lo dijo. Negué y seguimos charlando de otras cosas.
~~~
Mi madre, Isabel Fontana es una mujer muy increíble cuando quiere.
Ella no es la mujer que lleva mi sangre, porque ella no es quien me dio a luz, pero es con quien me dejo a cargo mi verdadera madre antes de morir. Mi madre biológica murió cuando me dio a luz, ella sabía que iba a suceder y me dejó con Isabel.
Pero aunque no llevo su sangre, hay muchas cosas que llevo de ella y que hago como ella. Mi expresión con los ojos hacia arriba, entrelazar los dedos de los nervios. Es como si realmente lo fuese.
–¿Hasta allá? ¿A Ushuaia? –Pregunté. Mi madre va a casarse por segunda y según ella Última vez.
–Marcos hijo, mi amor… Te necesito aquí, ahora. –Bueno, en una semana. Me voy de la capital hacia Tigre el próximo sábado. Estamos a martes… Mi Mistress… ¡Mierda! ¿Qué le diré a Victoria?
–Yo también tengo mis compromisos mamá. Comienzo con el emprendimiento recién en la semana próxima. No puedo abandonar todo así. –Ella suspiró con fuerza.
–¿Quién es ella Guerrero? –¿Ella? ¿Quién ella? Ah sí… ¡ELLA! Mi madre es muy inteligente.
–No es por eso mamá, lo sabes… Vos estas por encima de todo. –Bufó con frustración y se quejó:
–Marcos, no soy idiota. No vienes porque estas en un compromiso. Julián jamás se opondría a que vinieras a mi casamiento. Realmente te necesito acá. –Se quejó. Caminé hacia la ventana y noté que un auto paraba frente a mi casa. Abro la boca sin creer… ¿Victoria?

viernes, 1 de agosto de 2014

Capitulo 14°

Anteriormente: 
“Sino tendrás problemas…” ¡Puto contrato! Corrí hacia el armario y encontré mis pantalones de vestir. No llevaba boxers, qué más da… Me calcé la camisa y me puse los zapatos.
Cinco minutos después yo y mi cabello rebelde estábamos parados por la entrada de la sala…

Continuación:
   
–Tranquilo papá… Tengo MI trabajo bajo control. –Se quejó viendo como su padre caminaba de un lado al otro.
–No es eso hija, el problema es que estas dispersa, no para mal, me agrada bastante que no estes encerrada como un vampiro Victoria. –El hombre ligeramente canoso con la altura perfecta, bastante atractivo, refinado y muy masculino pasó una mano por su cabello, he visto esa misma actitud en Victoria varias veces, parece como de inquietud. –Pero no falles justo con mis conocid… –Interrumpió con molestia.
–¿Fallar? ¿Victoria Bandi fallar? ¿Vos me estás hablando en serio? –Su padre miró hacia un costado. Victoria pasó su mano sobre el cabello justo como él había hecho hacia unos segundos atrás. El negó y Victoria notó mi presencia.
–Lo siento princesa, fue una mala expresión… –Negó arrepentido una vez más. Es bastante cálido con ella. ¿El padre adoptivo lo recuerdas? ¡Mierda… Cierto!
–Marcoss… –Murmuró y el hombre buscó con la mirada al dueño de aquel nombre. Victoria miró a su padre quien ahora posaba los ojos en mí analizándome.
–Lo… Lo siento hija no sabía que estabas acompañada… –Victoria movió unos dedos y me acerqué.
–No hay problema. Los presento, Marcos Guerrero. Él es el Dr. Octavio Bandi, mi… padre. –Dijo suspirando al final. Octavio Bandi era muy elegante. Con su ropa actual, los ojos de un color turquesa fuerte y la sonrisa brillante. Extendió la mano hacia mí, quien sonreía agradablemente nervioso. ¡Si estoy nervioso!
–Un gusto Guerrero, un placer. –Muy amistoso me presionó la mano cuando la acerqué y Victoria miraba todo con expresión de diversión.
–El placer es mío Dr. Bandi. –Respondí tímidamente. Victoria tomó mi mano al ver que su padre la soltó.
–Por favor Marcos, llámame Octavio. –Aseguró con una sonrisa y asintió.
–Está bien Octavio. –Respondí igual y el hombre miró a su hija.
–Bueno princesa, lamento haber interrumpido tu intimidad, am… No molestaré solo me equivoqué. Sabes que me molesta que quedes mal… –Ella asintió.
–Esa reunión estaba controlada por mi mano derecha Papá. Lorenzo tiene todo bajo control, no te preocupes. –El hizo una mueca y luego sonrió.
–Está bien, tienes razón. No debí haberme metido en tus cosas. –Miró hacia mí, a nuestras manos y luego  su hija quien asentía. –Bueno, me retiro. –Caminó acercándose a su hija y le ofreció la mejilla.
–Adiós papá. –Dijo ella presionando sus labios en la mejilla del hombre y luego extendió una mano frente a mí.
–Adiós Marcos, un gusto. –Estreché su mano.
–Igual señor. –Asentí y el igual.
–Me llamas cariño. –Ella asintió y salió caminando hacia Roberto quien lo guiaba hacia la salida.
Victoria suspiró con fuerza y luego me miró con una sonrisa.
–¿Tu familia sabe sobre esto? ¿Tus… elecciones? –Ella alzó una ceja y luego negó sonriente. Mistress divertida, me gusta…
–No, no. Pero… –Rió con gracia. –Ya era hora que alguien demostrara ser lo que realmente es ¿No? No puedo dejar que todos piensen que soy algo que no soy. Acaso… ¿Tengo cara de lesbiana reprimida? –Preguntó ahora desarmando su sonrisa, pero con la misma expresión de diversión hacia su pregunta.
–¿Puedo responder libremente? –Pregunté y ella asintió. –Pareces eso cuando nadie te conoce… Pero si se supiese lo que sos capas… La gente que tiene esa imagen de vos, si apostara quedaría fundida. –Se sonrió.
–Entonces… ¿Si doy esa imagen? –¡Es lo que acabo de decir mujer! Asentí y ella sonrió aún más. –Está bien lo que hice entonces… –Bajó la mirada mordiéndose una uña pensativa y… bastante sensual. –Me agrada esto… de que la gente se arrepienta de lo que se imagina y juzga sin saber… –Estaba bastante divertida. Acomodé la voz y ella me prestó atención.
–Lamento decirte, que son la una en punto de la tarde y tengo que hacer mi turno de trabajo… –Sonrió.
–Renuncia. No lo necesitas, puede estar alerta de lo que a mí me plazca. –Negué.
–En el contrato dice que tu solo mandas en mi vida del viernes a la tarde hasta el domingo en la noche. –Ella asintió y posó una mano en su cintura.
–Sí, pero también dice que si, a mí se me antoja, también tienes horarios designados. ¿Y si a mí se me antoja ponerte de horario designado desde el domingo en la tarde hasta el viernes por la tarde? –Preguntó y su rostro no tenía más que expresión de diversión. Negué.
–No me soportarás tanto tiempo detrás de ti Victoria, también tengo mis días y tu pareces ser una mujer amante de su soledad… ¿Para qué querrías una casa tan grande sino? –Su cara se sombreó mirándome y asintió.
–Buen punto Guerrero. Siempre con la respuesta perfecta. Muy buen trabajo. –Asentí y terminó. –Te llevo hacia la capital. –Asentí.
~~~
Cuando llegamos, Roberto abre la puerta hacia Victoria y yo bajo de él por mí mismo. Roberto miró a Victoria y ella negó mientras que caminábamos hacia la puerta del edificio.
–No es correcto que bajes antes de que el chofer te abra la puerta. Son modales. –Negué.
–¿Para qué esperar a que él rodee el auto a abrirme, si de todos modos tengo mis propias manos para salir de ahí? –Ella negó sonriendo.
–Buena respuesta. Como siempre. Pero eso no es así como dices… ¿Qué se hace contigo Marcos Guerrero? –Hice expresión de “Solo-Soy-Así” y ella negó sonriendo.
–No vemos nena. –Dije tomando su mano y dándole un cálido beso en los nudillos. Ella suspiró.
–Hasta el jueves Marcos. –Murmuró ella. Pensé confundido ¿jueves? –Te gradúas ese día Marcos… –Me recordó ella. Claro, lo recuerdo. ¡Seré oficialmente un Contador especializado en Economía empresarial!
–Tiene razón señorita Bandi. Tiene razón. Y vos entregaras los diplomas a los graduados como lo leí en el informe de Noelia. –Asintió.
–Hasta entonces bebe… –Dijo dándome un corto beso en los labios presionando mis manos hacia atrás. Apretó una de mis nalgas y se sorprendió. –No traes ropa interior… –Negué casi sonriendo.
–Y así atendí a tu padre. –Ella abrió los ojos sorprendida y su teléfono comenzó a sonar. –Tienes trabajo que atender. –Asintió y se alejó caminando hacia el auto y atendiendo su teléfono. Me siento muy satisfecho con la cara que puso. Me abrasaría a mí mismo como a un idiota. Ella bajó la ventanilla. Levanté la mano saludando y ella guiñó un ojo mientras hablaba por teléfono, para ver cómo se alejaba el auto.
Ingresé en la casa sonriendo y abrí la puerta. Julián se encontraba en casa ¿Qué sucedió con el turno?


CONTINUARÁ...