Una hermosa
chica de cabellos color chocolate de ojos pequeños color café, de altura media
montada en altos tacos, caros por lo que veo, un vestido amoldado a su cuerpo
corte princesa negro, como era primavera casi verano, lo llevaba muy a la moda.
Por sobre todo lo que llevaba, lo más familiar fué su hermosa sonrisa simpática
y seductora que me sacó de mi ensueño.
Continuación:
-Hola, ¿me
preparas unos tragos?- Se sonrió mientras su acompañante se asomaba por mis
ojos, llevaba un jean azul apretado a sus piernas, una blusa negra con esos
tacos que estilizaban su cuerpo, era ella, era la de mis sueños.
-Victoria
Bandi- Dije con ambos ojos enormes y de lo más seguro que con mi boca
entreabierta.
-Marcos
Guerrero, que sorpresa verlo acá- Dijo muy asombrada, pero de lo más tranquila
como la recordaba, siempre lista y segura de ella y sus palabras.
-Con lo que
me costó sacarte, ¿Encontrás gente acá tambien?- Dijo con sus ceño fruncido.
-No, no
tranquila, no trabajo con ella creo, solo… La vi una vez.- Se sonríe
mostrándome esa seductora sonrisa que te distrae en instantes. Me asomo a la
barra y tomo su mano mientras asomo sus nudillos a mis labios apretándolos con
delicadeza. Se sonríe con una de sus sonrisas gastadoras de pobres idiotas y la
suelto para saludar a la bella hermana, que debo decir no se parece en nada en
lo absoluto, solo que ella es más chica uno o dos años pero bueno, es lógico
capás solo tambien es adoptada.
- ¿Y de
donde se conocen ustedes?- Nos miró y yo solo me limité a hacer mi trabajo ya
que solo me quedaban 15 minutos de turno.
-No nos
conocimos Natacha, solo me presentó una propuesta hace un tiempo, es todo.-
Dijo con seriedad mientras intentaba callar a su irritante hermana, quien
sonreía tratando de sacarle más información.
-Ah,
entonces no vas a poder hacerla olvidar de su trabajo ¿no?- Me miró y yo solo
me sonreí levantando los hombros. Me devolvió la sonrisa. Victoria fulminó a su
hermana con una mirada de reojo y ella se sonrió mientras yo trataba de
preguntar.
-Emm, ¿que
van a tomar?- Cerró sus ojos y perdió su boca en una dura línea de disgusto. Yo
por mi parte baje la mirada, me sentía incómodo con ella a mi lado, me hace
sentir así, ¿que mierda tiene?
-¡Mi amor!-
Dijo sonriente la chica, eh… ¿Natacha? y ví como mi mejor amigo se acercaba.
¡Mierda! ¿Julián esta con la hermanita de nuestra jefa?
-¿Julián?-
Dije viendo como la chica se colgaba en sus brazos y se remontaban en un
apretado beso.
-Marcos,
Natu, ¿se conocen?- Dijo sorprendido.
-Julián, soy
Natacha Bandi.- Dijo con una mueca de desagrado.
-¿Y que con
eso?- Julián no notaba lo que ella trataba de decir, solo pasaba su mano por su
mejilla. Natacha lo miraba enojada asoma la mano de Victoria para mostrársela.
- Hermana de
Victoria Bandi, ¿Por qué no me contaste que tenías negocios con mi hermana mi
amor?- Dijo con el ceño fruncido.
-Victoria
Bandi, mi… Wow, un gusto señorita Bandi- Dijo de lo más chupamedias.
-Tranquilo
Julián, estando fuera de mi escritorio, solo soy una persona más- Dijo viéndolo
con una enorme sonrisa que solo ella sabe hacer la condenada.
-Eso mi
amor, ella no es tu jefa acá, acá es tu querida cuñada- Le dio un beso y Julián
seguía algo tenso de tener cerca a tremenda mujer. Yo me reía de él mientras
Victoria me miró con los ojos penetrantes, se tildó viéndome y yo me pare a
verla también.
Un silencio
se prolongó y apareció el chico alto con ojos celestes que siempre sale con
Victoria en las tapas de revistas. Se asomó sigilosamente y agarró a las dos por
la cintura haciéndolas saltar. Victoria lo alejó de inmediato hasta ver quién
era.
-Murray- Su
voz sonaba ronca, algo enojada y él la abraza fuerte diciendo.
-Aún no
entiendo porque no me dejas abrazarte- Con tremenda sonrisa seductora, estaba
vestido como quien es, un pibe adinerado a mil demonios.
-Mujeriego,
digo Murray- Se sonrió lanzándose en sus brazos mientras él se sonreía. Julián
posó sus ojos en ambos muy perplejo e impuso su seriedad, hasta escuchar su
explicación.
-Tranquilo
mi amor, este es Murray, nuestro hermanito menor- Mientras se sonreían entre
ambos dos, Julián dejó salir un gran suspiro de alivio.
-Menor,
menor, tengo 18 Natu, ya deja de decirme así- Mientras la abrazaba más fuerte y
ambos se sonreían. No entiendo porque Victoria no lo dejaba acercarse a ella.
-Murray
vuelves a tomarme así y vas a vértelas con mi mano- Dijo Victoria muy
seriamente. Es hermosa sobre todo cuando esta seria.
-Ok
hermanita, como digas. Natacha, ¿Has encontrado algún hombre, siquiera un
amante de esta señorita?- Dijo algo gracioso y pude ver como el rostro de
Victoria se transformaba de un matiz en tonos colorados que la llevaban a
cerrar sus ojos y tomar todo con mucho desagrado.
-Ya basta,
vas a espantármela. Vengan quiero presentarles, él es mi queridísimo novio
Julián Giménez.-Dijo al finalizar con una inmensa sonrisa llena de emoción.
Murray se acercó a Julián y le dijo.
-Por fin te
conocemos, hace meses vienes trayendo enferma en celos a la pequeña Natu, ¿O no
Vic?-
-No le
presté atención, si tú dices…- Victoria miraba hacia la puerta, cuando solo se
disculpó al agarrar su teléfono.
-¡Victoria!-
Dijeron ambos hermanos enojados con ella.
-Es solo
unos segundos, lo prometo- Se apartó de la bandada charlando por su teléfono,
mientras me miraba de reojo simuladamente, yo le regalé una guiada y ella solo
siguió hablando.
Haciéndole
una seña a Julián vi que llegaba mi compañero. Me salí de mi turno para
enfrentar a la familia de mi mejor amigo, casi hermano que por desgracia, uno
de ellos, era nuestra Jefa.
-Gracias
negro- Le di la camiseta del local a mi compañero quien se la puso y me despedí.
En cuero la vi seguirme con su mirada y yo solo caminé hasta el baño y me lavé
un poco la cara, me puse mi camisa y salí con la mochila.
-Marcos, ¿te
quedas verdad?- Todos me miraron y no pude negarme. -¿Viene Noe?- Pregunté
esperando que diga que si, no iba a sobrar entre estos tres y Julián, aunque
con Victoria podría divertirme un rato.
-¡Sí! ¡Claro
que viene!- Dijo abrazándome. –Ya sé que lo conocen de vista, por sobre todo
Victoria, pero lo vuelvo a presentar. Marcos Guerrero, mi mejor amigo, casi
hermano. Marcos, mi amor, Natacha Bandi y sus hermanos, Victoria y Murray
Bandi.- Saludé a la chica de Julián tomando su mano, le di un beso en los
nudillos y se sonrió. –¡Marcos!- Me regañó Julián, me sonreí y estreché manos
con el hermano de ambas. Finalmente Victoria me miró y asomé mi mano a la suya
una vez más. Una descarga nos volvió a separar.
-¿Otra vez?-
Me preguntó sobando su mano una vez más.
*Victoria*
¡Dios! Es
doloroso, la segunda vez que se nos hace así la piel, ¿Qué mierda se supone que
es eso? Bueno, traté de mirarlo sin darle mucha importancia a lo sucedido.
-¿Qué
sucede?- Preguntó Natacha.
-Nada, una
simple descarga eléctrica. Disculpame Victoria.- Me miró y terminé.
-Todo está
bien, no es tu culpa- Mostré una sonrisa que no llegó a mis ojos y Julián
siguió.
-Los cité
acá para convencer a Marcos a que venga con nosotros junto con nuestra amiga-
Fue ahí cuando una joven muchacha llegaba con sus jeans, zapatillas converse y
su buzo deportivo. Llevaba su enorme sonrisa y grandes ojos verdes.
-Marcos- Le
sonrió y llegó corriendo a sus brazos.
-¡Noe!- La
abrazaba mientras le daba de vueltas. Tiene una hermosa figura atractiva, solo
que esta escondida tras toda la espantosa indumentaria que no le favorece ni lo
más mínimo.
-¿Cómo
estas, cuando llegaste?- Preguntó Marcos, ella se sonrió y respondió.
-¿Ya
empezás? Bien ¿no me ves a caso?, llegué anoche a las doce- Nos volvimos a
abrazar y Julián la abrazó tambien.
-Noe, ¿como
fue el sur?- Dijo viéndola sonreír ella respondió igual que a Julián. Mi
hermana puso su mirada enojada y yo me sonreí al ver como Julián respondía a
eso.
–Tranquila, es como si fuese una hermana.
Noelia, mi novia Natacha Bandi.-
-Ah un
gusto, por fin chabón ya era hora. Natacha Bandi eh… No perdés el tiempo vos
jaja- Se rió y rieron todos junto a ella, menos yo, que no entendía el porqué
de reírse de los celos de mi hermana. Noelia me miró sin darme importancia a mí
y a mi seriedad, cuando Julián prosiguió presentándonos.
-Murray
Bandi, el hermano-
-Hola- Saludó
y Murray ya la miró mostrando sus encantos.
-Un gusto
señorita- Dijo dando un beso en su mano, ¡Que caballeroso!
-Jaja el
gusto es mío Galán Jaja- Ambos sonrieron divertidos.
-Y ella es
Victoria Bandi, la hermana de mi novia y… Mi jefa- Ella me miró y desafiamos
miradas, hay algo en ella que no acaba de cerrarme.
-Victoria
Bandi, un gusto- Dije falsamente, tenía tremendas ganas de agarrarla a los
golpes desde el primer instante en el que se colgó a Marcos.
-Noelia Fernández, el gusto es mío- Nuestras manos más que
por térmica, se separaron por disgusto. No volveré a tocarla. Miró a Marcos al
instante y notó como nos mirábamos, ella no es solo su amiga, o no por lo menos
desde su lado.
CONTINUARÁ...
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